Mónica Pichot, conocida artísticamente como MONICA PELAY siempre transitó un sonido propio.
Nació en Buenos Aires. Hija del escritor y director teatral Horacio Pelay y nieta del reconocido autor y comediógrafo de vasto repertorio, Ivo Pelay.
De linaje de artistas y llevando un apellido ligado a una época de oro del tango, ésta Interprete difícil de encasillar volvió virtud su transgresión
al recrear esos tangos a los que siempre dotó
de una cadencia y sintonías diferentes.
Su vínculo con la música comienza desde muy pequeña
con estudios de guitarra clásica, y sus presentaciones como intérprete de música popular se inician a los 17 años.
Mas tarde se radica por varios años en Europa donde se forma artísticamente y comienza su carrera como profesional
actuando y realizando giras por España y Francia.
Regresa a Argentina donde recorre prestigiosos escenarios porteños y del interior del país, participando activamente de la vida cultural. Continúa su formación como cantante e interprete con el prestigioso maestro Gianni Sicardi
y música en el College of Music Berklee de Buenos Aires,
además de estudios con otros calificados maestros que suman
conocimientos en armonía y composición.
Exploradora por naturaleza, enriquece su horizonte artístico
con estudios de Clown y Teatro, hecho que potencia el humor particular que lleva a escena.
Luego de un tiempo de incursionar en otras búsquedas y sonidos necesarios internamente, su vuelta a los escenarios la encuentra interpretando temas propios y versiones únicas de autores de otros géneros, incorporando además instrumentos y experiencias con voces de creadores de otras latitudes y etnias.
Su nuevo material plasmado en su Demo SUTIL, con producción independiente, recorre desde una inusual versión de Todo Por Acaso del pernambucano Lenine hasta un Adiós Pampa Mía que enaltece y da brillo al tango que lo tiene a su abuelo Ivo Pelay entre los autores.
Mientras, ésta cantante con mas de 20 años de trayectoria y 2 CD editados en Argentina, nos sigue deleitando con un Nostalgias renovado y siempre teñido de una impronta personal y luminosa.