Partiendo de la premisa de que los instantes pueden ser pequeños y eternos a la vez, el disco encuentra su cohesión en la temática del paso del tiempo, y todo lo que ello trae consigo: Crecimiento, cambios, contradicciones, conocimiento, aceptación observación.
Tanto la elección tÃmbrica del quinteto de cuerdas (dúo de violines, viola, cello y contrabajo) más el piano y la percusión, como la composición de las canciones, pretenden reforzar este mensaje.
La música transmite cierta idea de “atemporalidad”, buscando transportar al oyente a una atmósfera sonora que pudiera pertenecer a cualquier época.