Quién sos con la cara lavada,
con esa sonrisa que duele al mirarÂ…
tu voz calla siempre que puede,
prefiere otorgar sin pensar.
No ves, todo vuelve algĂşn dĂa
y el cĂrculo cierra justo en tu lugar,
volvés a poner la mejilla,
no hay mal que por bien no juzgar.
[ESTRIBILLO]
Quién te dijo que la vida es encajar
en la grilla premoldeada del azar.
Sos esclavo de tu gran itinerario,
como un zombi programado
para amar y confesar.
Quién te dijo que después vas a tener
ese cielo en tus manos una vez.
Quien te dijoÂ… que la muerte
te redime para siempre de este malÂ…
La vida te olvida si la soltás.
Qué hacés en la caja de zapatos
metido hasta el fondo de tu soledad,
te hundĂs en el anonimato,
mejor prevenir que soñar.
Volvés otra vez a perderte
en los casilleros de un juego mortal,
mentĂs sĂłlo por convencerte
que es éste tu fin y tu lugar