Lilà Gardés es la voz lÃder de su grupo de tango electrónico Lilà Gardés TrÃo. Es una mirada nueva, fresca y muy personal sobre el género que está atrayendo a públicos de distintas generaciones, un fenómeno que ocurrÃa solamente en la milonga pero que, actualmente, se está trasladando también a los shows de orquestas y grupos que están renovando el tango.
Lilà Gardés toca en una peluquerÃa y en el Torquato Tasso, en una cata de vinos de una bodega y en la terraza de un estacionamiento. Nuevos formatos, nuevos lugares. Asà como el género se regenera y se adapta, todo se transforma y se puede convertir en escenario.
Actualmente, están presentando su segundo disco, “Acostumbrarse no es bueno”, que fusiona tango, ritmos latinos y bases electrónicas.
En 2018 fueron el único grupo argentino de tango invitado al Festival Tango Vivo Neotango de Montevideo Uruguay, un festival que reúne las nuevas tendencias del tango.
Su enfoque rupturista con el género se manifiesta también en su desarrollo escénico y audiovisual. Su último videoclip, perteneciente al corte de difusión del último disco traduce en
Acostumbrarse no es buenoÂ… canta Lilà Gardés pisando fuerte el escenario junto con su trÃo de tango electrónico. Y es que hace un tiempo se reveló y decidió salir del circuito tanguero tradicional para decir con su propia voz que “algo no estaba bien”, ni en el tango ni en la sociedad. Desde aquella vez en sus inicios que un músico acompañante le pidió que le planchara la camisa (sic) antes de salir a escena —y al negarse tocó todos los temas en otro tono— hasta hoy ha corrido mucha agua bajo el puenteÂ…
“Acostumbrarse no es bueno” es su segundo disco y propone una mirada lateral sobre lo que estamos haciendo, para replantearnos si estamos donde queremos estar, si vamos adonde queremos ir.
Su enfoque rupturista con el género se manifiesta también en su desarrollo escénico y audiovisual.
Su último videoclip, perteneciente al corte de difusión del último disco traduce en imágenes el quiebre con los estereotipos tradicionales sobre la mujer y las instituciones.
Además de hacer música se encarga de desarrollar la imagen visual y la puesta en escena de sus shows. Su prenda fetiche: los corsets, son su marca registrada. En cada show usa uno diferente: de raso, con puntillas, de jackard, jean o cuero… Hasta usó uno hecho en papel higiénico en su último videoclip Acostumbrarse no es bueno, corte de difusión de su segundo disco:
Se define como una dark pinup con los pies bien puestos en el siglo XXI. Su vestuario tiene una impronta vintage con un dejo de steampunk.
Bastante lejos de la tÃpica pollerita con tajo y el rojo y negro del tango tradicional, Lilà Gardés no solo rompe con los estereotipos del género con su forma de vestir. Su música, fusión de tango con ritmos latinos y bases electrónicas es una mirada nueva, fresca y muy personal sobre el género que está atrayendo a públicos de distintas generaciones.