Cantado
Un moscardón azul teje la siesta
sobre los cuatro rumbos de la tarde,
anda un cansancio de sol por los caminos
que se mete en los ríos de la sangre.
Cada aroma sutil prende un deseo
en esta soledad de soledades
y yo estoy parado aquí, sobre mi sombra,
con la venas abiertas en el aire.
Recitado
La raíz de tu canto se agiganta
como una enredadera que perdura
y en cada brote funda una garganta
para nombrarte padre con ternura,
para llamarte padre con las flores
que se han abierto de tu sangre tiempo arriba.
Y aquí estás, mas allá de la nada y las heridas,
tu pulso se conmueve y se hace vida
con esta herencia que nos diste de cantores.
Cantado
Pasa su piel rosada en una nube,
pinta el ceibo su boca de ansiedades
y su cabello se refleja al viento
por entre el maremar de los trigales.
En el yunque del pasto las chicharras
van rompiendo pedazos de la tarde
y yo estoy parado aquí, sobre mi sombra,
con las venas abiertas en el aire.