Dando vueltas por el barrio
montado en su bicicleta
con aires de Don Quijote
pasaba frente a mi puerta
la pinta de indiferente
buscando que yo lo viera.
Fue intentando de a poquito
compartir algún momento
buscándome distraÃdo
sin importar el pretexto
como quien pide permiso
se fue acercando en silencio
Yo morÃa de vergüenza
cuando vi que me miraba
y cuando quise mirarlo
con los ojos me esquivaba
como jugando a esconderse
se encontraron las miradas
Me esperaba cada dÃa
y se ofrecÃa a acompañarme
me contó que tuvo un sueño
que era un baile de disfraces
y entre hadas y piratas
vestÃa yo el más lindo traje
Me preguntó muy nervioso
que colores preferÃa
y al otro dÃa me trajo
de regalo una cajita
con letras verdes y azules
grabado el nombre MarÃa
Yo morÃa de vergüenza...