Trago de miel, certeza que va y viene sobre mÃ,
Borra tu frente el cielo y me abre el corazón
Como un campo ardido que la lluvia moja.
Siempre es igual, cada uno es un lÃmite del dolor;
A esta tierra hay que ararla y luego echarle sal
Para que no vuelva ya a crecer la hierba.
Ah, ah, mañana es un paÃs deshabitado,
No ves que no es agua lo que emana de tu limpio corazón.
Ah, ah, hoy llueve sobre un páramo quemado,
No escondas el alma, no los perdones más.
Vuelve a cruzar la noche la bruma de su albornoz,
Termina el mundo y se derrumba por tu voz,
Y se va flotando calmo en tu reflejo.
Trago de miel, certeza que va y viene sobre mÃ,
Borra tu frente el cielo y calma el corazón,
Como un campo ardido que la lluvia moja.
Ah, ah, mañana es un paÃs deshabitado,
No es que no es agua lo que emana de tu limpio corazón.
Ah, ah, hoy llueve sobre un páramo quemado,
No escondas el alma, si yo te amo.