Era la siesta perfecta
el viento a la sombra empujaba
las ramas armaban la cama el silencio acercaba la almohada
pero faltaba tu sombra calmada
y tu pelo tapando mi cara
y di mil vueltas
enrredadas
buscando tus piernas doradas
así el sueño aún mas se alejaba
y las sombra fría como lata
solo el viento
y las ramas caían a nada
No me digas que no me extrañas cuando dormíamos juntos no me podías soltar
No me digas que no me extrañas cuando dormíamos juntos no me podías soltar
aauh aauh aauh aauuh aauuh
yeeeh yeeeh