¡Ven a mi buen destierro liberador! (¡voy!)
Sólo allí algún día descansaré.
Dios habló del Bien,
Dios te habló por él.
Suplicó, en sollozos me suplicó.
No escuché, ni un instante me conmovió
Dios habló paciente,
Dios te amó por Siempre.
Arde, quema, ¡Madre me hace mal! (¿bailás?)
Yace aquí quien amaba sin condición.
Fue en el piso húmedo, frío, de cemento
con los ojos vendados y de rodillas
Arde, quema, ¡Madre me hace mal!
Ah, ah, ah
¡Va a perder el juicio!
Si, si, ¡ahí va!
¡Oh por Dios!
Si comían de mis manos
¡Oh por Dios!
¡eran corazones sanos!
parecía estar bien, parecía
ya no
parecía estar bien,
doy mas
parecía
Arde, quema, ¡Madre me hace mal!
Arde, (parecía estar bien) quema (parecía, ya no),
¡Madre yo hice el Mal!