¿Ángel estás de vuelta?
Esta vez ahorrame el sermón.
Veo es la misma piedra,
no paró de hacerme caer...
¡Cuánto has visto a tu paso!
¿Alguien fue más tonto que yo?
Cierto eso no me calma,
esta vez dejame decir:
¿Vos sabés?, lo intenté con todo el cuerpo,
mi sangre; ¡más todo tu amor!
Ángel no me abandones,
besame y vuelvo a empezar...
¡Dame de una vez la piedra!
Ya veré como dejarla atrás...
¿Vos sabés?, lo intenté con todo el cuerpo,
mi sangre; ¡más todo tu amor!