SĂ© que no hace bien pensarse o pensar en ti,
cuánto amor y espanto que recibĂ.
Tanto, poco, mucho de
nada, como estar contigo, y es
algo, si pasara el tiempo y es:
Dime, dime si hay más, dime, dime “no hay más”,
dime que me corra, dime, que me borro.
Dime que provoque y te dé el toque
de las máximas y atĂpicas euforias.
Di, dime dónde, di, dime cuándo,
di, di cuánto, cuánto.
Dime cĂłmo quieres que te cambie de color,
cuento de repente uno, dos, tres, tambor.
Bum, bum, bum, bum, suena tan bien,
tengo un pacto Ăntimo, y no sĂ© con quiĂ©n.
Bum, bum, bum, bum, ÂżCĂłmo la ves?
Te, te, te, te, te, te, te, te, tengo interés.
Y hoy es sábado, sábado, sábado.
Dime, MarĂa del Rosario,
supe que anoche bailaba un dios
que hizo la máquina del amor,
fuimos el sol y la lluvia.
Dime, MarĂa del Rosario,
supe que anoche bailaba un dios
que hizo la máquina del amor,
fuimos el sol y la lluvia.
Vine como pude, hasta aquĂ,
dentro de esta caja no se puede dormir.
Vi tu aparecer de cristal,
esta noche te ves mucho más que especial.
Y hoy es sábado, sábado, sábado.
Dime, MarĂa del Rosario,
supe que anoche bailaba un dios
que hizo la máquina del amor,
fuimos el sol y la lluvia.
Dime, MarĂa del Rosario,
supe que anoche bailaba un dios
que hizo la máquina del amor,
fuimos el sol y la lluvia.
Dime, MarĂa del Rosario,
supe que anoche bailaba un dios
que hizo la máquina del amor,
fuimos el sol y la lluvia.
Dime, MarĂa del Rosario,
supe que anoche bailaba un dios
que hizo la máquina del amor,
fuimos el sol y la lluvia.
Dime, MarĂa del Rosario,
supe que anoche bailaba un dios
que hizo la máquina del amor,
fuimos el sol y la lluvia.
Dime, MarĂa del Rosario,
supe que anoche bailaba un dios
que hizo la máquina del amor,
fuimos el sol y la lluvia.