He estado al alcance de todos los bolsillos,
Porque no cuesta nada mirarse para dentro.
He estado al alcance de todas las manos
Que han querido tocar mi mano amigamente.
Pero, pobre de mÃ, no he estado con los presos
De su propia cabeza acomodada.
No he estado en los que rÃen con sólo media risa,
Los delimitadores de las primaveras.
No he estado en los archivos ni en las papelerÃas
Y se me archiva en copias y no en originales.
No he estado en los mercados grandes de la palabra,
Pero he dicho lo mÃo, a tiempo y sonriente.
No he estado enumerando las manchas en el sol,
Pues sé que en una sola mancha cabe el mundo.
He procurado ser un gran mortificado,
Para, si mortifico, no vayan a acusarme.
Aunque se dice que me sobran enemigos,
Todo el mundo me escucha bien quedo cuando canto.
Yo he preferido hablar de cosas imposibles,
Porque de lo posible se sabe demasiado.
He preferido el polvo asÃ, sencillamente,
Pues la palabra amor aún me suena a hueco.
He preferido un golpe asÃ, de vez en cuando,
Porque la inmunidad me carcome los huesos.
Agradezco la participación de todos
Los que colaboraron con esta melodÃa.
Se debe subrayar la importante tarea
De los perseguidores de cualquier nacimiento.
Si alguien que me escucha se viera retratado,
Sépase que se hace con ese destino.
Cualquier reclamación, que sea sin membrete.
Buenas noches, amigos y enemigos.