Más allá de un más acá, que se demora;
pulsa en el ahora, por lo que vendrá;
ignorando que en el mundo del revés
hacen los traspiés
La realidad.
Más allá de un horizonte agonizante,
corre hacia adelante, para regresar
Es un milonguero trasnochado
en la pista, abroquelado,
quiere bailar.
Baila acompasado, sin fatiga ni reposo;
baila para rescatar
algunos pocos, locos, sueños rotos
y su deseo de amar;
marcas de una sangre,
afiebrada, que le grita
y lo apura a milonguear
Vive en cada abrazo,
aunque sea ficción
tres minutos
de pasión.
La ciudad lo fagocita, acorralado,
por cada costado de su humanidad;
engrillado a este XXI demencial
que da hiel por miel, en flor del mal.
Marioneta de un destino en camiseta,
burda profecía de mediocridad;
salva su inocencia, mansamente,
al surcar el tibio vientre de aquel salón.
Baila acompasado, sin fatiga ni reposo;
baila para rescatar
algunos pocos, locos, sueños rotos
y su deseo de amar;
marcas de una sangre,
afiebrada, que le grita
y lo apura a milonguear
Vive en cada abrazo,
aunque sea ficción
tres minutos
de pasión.