Qué me puede importar, después de todo,
Am E7
el trance de partir, si yo he logrado
A7 Dm
llenar cada minuto transcurrido
C
con un claro vivir enamorado;
F E7
si la vida no fue, en definitiva,
F Am
sólo un motivo para haber amado.
E7 Am
Qué me puede importar el corto tiempo
que resta por vivir, si la jornada
tiene un punto final ya establecido
y la vida es la muerte demorada;
si hay un tiempo de amar, que ya he vivido,
y otro de soledad, olvido y nada.
Estribillo
Tras los cerros, de a poco,
A E7 A
como en lenta agonía
E7 A
dibujando ceibales
D A
muere, lejano, el día.
E7 A
Renacerá la luz, y nuevamente
E7 A
cobrará su perfil la serranía.
D A E7 A
Un tiempo de partir va señalando
la urgencia de vivir como yo quiera,
el rigor del invierno justifica
el ansia de gozar la primavera;
si no puedo encontrar la buena senda
prefiero equivocarme a mi manera...
Quiero quedarme, aún cuando me vaya
en la memoria de quienes me han querido,
en los versos triviales que repita
con su cantar algún desconocido
o regresar en el perfil de un hijo
como ese amanecer que ha renacido.
Estribillo
Tras los cerros, de a poco,
como en lenta agonía
dibujando ceibales
muere, lejano, el día.
Renacerá la luz, y nuevamente
cobrará su perfil la serranía.