Corazones de un centÃmetro, corazoncitos,
plumas de pavo real pintadas con esmalte,
uñas largas, ninguno toca el piano,
ni toca mi nariz, ni toca fondo.
Corazones de un centÃmetro, corazoncitos,
crecidos en edad y en juegos de salón
pechos flojos, ninguno se entristece,
ni vuelve a la niñez, ni vuelve a tiempo.
Corazones de un centÃmetro, corazoncitos,
para borrar el dolor siempre se van de viaje
y si llueve se encierran en un cine
y después a cenar, siguen fingiendo.
Corazones de un centÃmetro, corazoncitos,
mayorÃa que nunca será feliz.