Sin vergĂĽenza es tan sĂłlo lo que eres,
no ves que no siento nada,
¿Por qué no te vas de aqu�
Qué te piensas, que me quedaré llorando,
hace mucho que he aprendido
a poder estar sin ti.
Caradura, que te crees importante,
el más macho para el mundo
pero el más cobarde aquĂ.
Si te vieran cĂłmo lloras de rodillas,
pidiendo que te perdone,
que sin mĂ vas a morir.
Infeliz, tĂş no sabes otra cosa
que dar lástima y mentir,
esa fama de atorrante que te hiciste por ahĂ,
se te terminĂł aquel dĂa que otro hombre conocĂ.
Infeliz, ya cualquiera te señala
cuando dicen ahĂ va el gil,
es tiempo que te des cuenta pero la vida es asĂ,
de mĂ mucho te reĂste, y hoy me rĂo yo de ti.
Hoy recuerdo cuántas noches he pasado
esperando que vinieras
y hasta rezando por ti.
AĂşn sabiendo que al llegar sĂłlo gritabas,
comparándome con locas
que pagabas por ahĂ.
Caradura, que te crees importante,
el más macho para el mundo
pero el más cobarde aquĂ.
Si te vieran cĂłmo lloras de rodillas,
pidiendo que te perdone,
que sin mĂ vas a morir.
Infeliz, tĂş no sabes otra cosa
que dar lástima y mentir,
esa fama de atorrante que te hiciste por ahĂ,
se te terminĂł aquel dĂa que otro hombre conocĂ.
Infeliz, ya cualquiera te señala
cuando dicen ahĂ va el gil,
es tiempo que te des cuenta pero la vida es asĂ,
de mĂ mucho te reĂste, y hoy me rĂo yo de ti.
Hoy me rĂo yo de ti.