TĂș tienes una carita deliciosa
y tienes una figura celestial.
TĂș tienes una sonrisa
contagiosa, pero tu pelo
es un desastre universal.
TĂș tienes una carita deliciosa
y tienes una figura celestial.
TĂș tienes una sonrisa
contagiosa, pero tu pelo
ay, qué calamidad.
Se paran de punta
como un puercoespĂn,
parecen la estatua de
San PeluquĂn.
Y tres peluqueros te
alcanzan a ti, con peines
de acero y sierras sin fin.
Despeinada, twist, twist, twist.
Despeinada, twist, twist, twist.
Despeinada, twist, twist, twist.