Cuando supliqué tu amor orgulloso me mirabas, con desprecio jugabas con mi pobre corazón.
Fui a pedirle al Creador que mi plegaria escuchara, y al ver que tĂș no me amabas, ya nada me consolĂł.
Pero verĂĄs, cuando estĂ©s muy solo, solito y solo tĂș sufrirĂĄs. Pero verĂĄs, cuando estĂ©s muy solo, solito y solo tĂș llorarĂĄs.
TĂș no me olvidaste, alguien me ha contado, que toque tu cuerpo sueñas tĂș, que sean mis manos.
TĂș no me olvidaste, como andas diciendo, que ahora la pasas mejor, que te vive queriendo.
Pero mientes, tĂș no me olvidaste, esa que encontraste no te atiende bien. Pero mientes, tĂș no te conformas, no tiene la forma fogosa de amar.
Quien toque tu cuerpo, sueñas tĂș, que sean mis manos. TĂș no me olvidaste.