Esto es para los frascos chicos,
lÃo, de parte de la Miss,
de corazón a corazón,
haciendo lÃo, papá.
¿Cómo?
Como una avalancha, como una explosión,
como un trueno en la cancha, bala de cañón.
La gilada opina desde su sillón,
pero ni cabida, tomate el palo, como digo yo.
Con la frente alta, fuego de dragón,
vuela y no se cansa, parece un avión
hecho en Argentina, la que me parió,
el balón no se mancha, me lo dijo Dios.
Y si no la vieron, acá lo explico,
a veces lo bueno viene en frasco chico,
comete este chori que está bien rico,
la Pulga guerrera cerrándole el pico...
A quienes no creÃan en mÃ, les quiero decir
que no tengo rencor porque yo aprendÃ
que nadie es profeta en su tierra, y voy dando guerra
y por eso siempre...
Sigo por ahÃ, haciendo lÃo,
la gilada se reÃa de mà y ahora yo me rÃo.
Y sigo por ahÃ, haciendo lÃo,
la gilada se reÃa de mà y ahora yo me rÃo.
Asà es, la Pulga guerrera.
Haciendo lÃo en la cancha como en la vida,
que da vueltas y vueltas, gira y gira.
¿Cómo, cómo?
Como una avalancha, como una explosión,
va repartiendo revancha con el cuero, en cada rincón.
Dame medicina, que me duele el corazón,
tengo la garganta un poco ronca y me quedé sin voz.
Porque todos opinan y nadie respeta,
¿y la máquina? Con la pelota un poeta,
piña en la jeta, MesÃas, profeta,
corre y se le prende fuego toda la camiseta.
Y entonces, al fin, coloca el bochÃn,
desde media cancha detona el botÃn,
metáfora de la vida que gira y gira,
y por eso sigo...
Sigo por ahÃ, haciendo lÃo,
la gilada se reÃa de mà y ahora yo me rÃo.
Y sigo por ahÃ, haciendo lÃo,
la gilada se reÃa de mà y ahora me rÃo yo.