yo no pretendo ser el primero
al que le entregues el corazón,
no me preocupa si en tu pasado
estuvo alguien antes que yo.
y no me importa si hubo otras manos
que tropezaron con tu pudor,
no pierdo el sueño, ni me desvelo
si hoy puedo respirar del aire que me das.
guardabas para mí, el verdadero amor,
el último en nacer desde tu corazón,
me das en una entrega sin medida,
la adulta primavera de tu vida.
guardabas para mí, el verdadero amor,
tu sabia desnudez tiene mejor sabor,
que importa quien llegó primero,
el último en tu piel soy yo.
yo no pretendo ser tu maestro
para llenarme de vanidad,
fue suficiente con conocerte
y es una fiesta tu intimidad.
tus ojos pueden ver en los míos
como en un libro, lo que vendrá
y me adivinas el pensamiento,
no te haces de rogar cuando te quiero amar.