en una noche de otoño llamaste a mi puerta,
que por las dudas si pasa el amor sigue abierta,
con la mirada perdida y con las alas caídas
y yo me dije tal vez esta vez sea verdad,
pasa ya.
juntos prendimos el fuego, afuera llovía,
traías el pelo mojado y las manos frías,
fueron pasando las horas y confirmamos la historia,
un hombre y una mujer tienen mucho que ver,
piel a piel.
hoy me olvidé tu nombre,
en cambio no me olvido de tu pena,
de tu mirada y tú increíble asombro
cuando en el alba dije que te fueras.
hoy me olvidé tu nombre,
pero tus ojos me persiguen siempre,
porque eras débil, me creí muy fuerte
y fui tan sólo un poderoso imbécil.
fuimos cayendo en la trampa
que armaba el destino,
con la embriaguez
que nos daban los besos y el vino,
no era el amor, parecía, el llamaba a mi vida,
no era el amor pero entonces
¿por que sigue aquí, vivo en mí?