yo pensé que podía, me juré que podía,
como sea olvidarte y empezar otra vida,
me perdí en otros brazos y sumando fracasos
fui cayendo hasta el fondo sin hallar la salida.
porque todo era poco, porque nada bastaba
y contaba monedas cuando al fin comparaba
con un soplo de besos y una tímida lluvia,
el volcán no se apaga.
que ganas tengo de volver a verte,
que ganas tengo de golpear tu puerta,
crear palabras para convencerte
que aún es posible una luna nueva
que ganas tengo de volver a verte,
puedo morirme si de pronto, un día,
en un descuido, por mi buena suerte,
llego a encontrarte al doblar la esquina.
luego intento cansarme por llegar a la noche
con el último aliento que me queda en la sangre
y me tiro en el lecho con el cuerpo desecho,
con la mente cansada de pensar y pensarte.
una luna redonda entra por la ventana
y me mira asombrada porque sigo despierto
y al llegar la mañana, en silencio me deja
con los ojos abiertos.
que ganas tengo de volver a verte