Una cabeza estalla en San Telmo,
un alma se libera en la vÃa,
el frÃo está más frÃo este invierno
y ya casi nadie sueña de dÃa.
Un corazón se rompe en La Plata,
se cierra un trato en alguna esquina,
mi amor, he vuelto a meter la pataÂ…
pero, te juro, no es culpa mÃa.
Con esta fe de Dioses de cajita feliz
cualquier fulano juega al estanciero con mi paÃs.
El fútbol se ha cobrado otra vida,
todo un paÃs sufriendo de amnesia,
sino tenés las cuotas al dÃa
Dios no te quiere ver en su iglesia.
Con esta fe de Dioses de cajita feliz
cualquier fulano juega al estanciero con mi paÃs.